Algunas imágenes del atardecer en el punto más oriental del Rusia y de Asia, el Cabo Dezhniov (мыс Дежнёва).
Atardecer en el Cabo Dezhniov (мыс Дежнёва). (russiatrek)
Algunas imágenes del atardecer en el punto más oriental del Rusia y de Asia, el Cabo Dezhniov (мыс Дежнёва).
Ilya Yefímovich Repin (Илья́ Ефи́мович Ре́пин) (1844–1930) es una de las figuras centrales de la pintura rusa del siglo XIX y uno de los principales representantes del realismo ruso. Formado en la Academia Imperial de Artes de San Petersburgo, su obra abarca desde grandes escenas históricas hasta retratos y escenas de la vida cotidiana, con un interés particular por la sociedad rusa de su tiempo.
Entre todas sus obras, destaca Бурлаки на Волге (Los
sirgadores del Volga, 1870–1873, también llamada a veces equivocadamente, “los
Remeros del Volga”, al confundirse con la canción popular rusa) ocupa un lugar
destacado. No fue su primer cuadro importante, pero sí el que consolidó su
reputación y lo situó entre los artistas más importantes de su generación.
La idea del cuadro surgió a finales de la década de 1860, cuando Repin observó por primera vez a los burлаки, trabajadores encargados de arrastrar barcazas río arriba, primero en el Neva y más tarde en el Volga. El tema le interesó en parte por lo pintoresco, pero también por representar el trabajo fluvial y las condiciones sociales de los estratos sociales menos favorecidos.
En 1870, Repin decidió reflejarlo y viajó al río Volga, acompañado por su hermano y otros artistas, al objeto de ver de cerca el trabajo de los sirgadores, observar su forma de moverse, su relación con el río, la ropa, los gestos y el ritmo de trabajo. No se trataba de una escena imaginada ni de un motivo pintoresco, sino de una realidad contemporánea, aunque ya en declive con la progresiva introducción de barcos de vapor, que Repin quería representar con exactitud.
Repin trabajó en Los sirgadores del Volga entre 1870 y 1873. El lienzo definitivo es de grandes dimensiones (131,5 × 281 cm o 132 × 283 cm, según versiones), lo que refuerza la presencia física de las figuras y obliga al espectador a enfrentarse a la escena casi a tamaño real.
La composición está cuidadosamente estructurada: los once hombres avanzan en diagonal, paralelos a la orilla del río, unidos por una cuerda que marca el ritmo visual del cuadro. El paisaje del Volga no domina la escena, pero tampoco es un simple fondo, situando la acción con claridad y aportando una sensación de amplitud y a la vez monotonía, que casa con el tipo de trabajo representado.
Fiel a la escuela del realismo ruso, destaca, y ha sido siempre comentada, la representación de las figuras del cuadro, que presentan individuos con edades, complexiones y actitudes distintas (unos marchan firmes, otros parecen agotados), algunos de ellos, basados en personas que Repin conocía personalmente. De hecho, y según se desprende de los estudios preparatorios sobre el cuadro, Repin estuvo estudiando cuidadosamente la postura de los hombres, la disposición de la cuerda y la composición general: cada cada figura fue pensada de manera independiente y luego integrada en el conjunto final de forma coherente.
Además del lienzo principal, Repin trabajó en una versión menor conocida como Бурлаки, идущие вброд (Los sirgadores cruzando el vado), realizada en 1872. Esta variante muestra a los individuos atravesando un río, en un gesto más dinámico, y ofrece otra perspectiva sobre el mismo tema, con énfasis en la interacción con el agua. La comparación entre la obra monumental y esta versión permite entender cómo Repin experimentó con el movimiento, la luz y la composición antes de fijar la escena definitiva.
Cuando la pintura fue presentada por primera vez en 1873 en la Exposición de la Academia Imperial de Artes, causó un interés inmediato. Aun con algunas críticas mixtas, la obra fue reconocida por su realismo detallado, la fidelidad con la que representaba la vida laboral en Rusia y su capacidad de mostrar a los trabajadores como individuos concretos y reconocibles.
Los sirgadores del Volga se convirtió rápidamente en un referente del realismo ruso, y consolidó la reputación de Repin como uno de los artistas más importantes de su generación. La obra también atrajo atención internacional cuando fue exhibida fuera de Rusia, sirviendo de ejemplo del enfoque realista y social del arte ruso en el siglo XIX.
A diferencia de muchas pinturas académicas de la época, donde el tema se idealizaba, Repin optó por mostrar la realidad de manera directa y documentada, sin romanticismo, sin adornos y sin sentimentalismos innecesarios, lo que ha dado una dimensión a esta obra no solo artística, sino también histórica.
La versión final de "Los sirgadores del Volga" se conserva en el Museo Ruso de San Petersburgo (Государственный Русский музей), uno de los principales museos dedicados al arte ruso. Allí ocupa un lugar destacado dentro de la colección de pintura del siglo XIX, en salas dedicadas al realismo y al movimiento Peredvizhniki (передви́жники), un movimiento realista, crítico, de respuesta al academicismo, del que Repin fue figura central.
Hoy día, la obra se valora por su técnica y composición como un ejemplo del mejor arte ruso de finales del s. XIX, sino también como documento histórico que permite observar la vida de los trabajadores fluviales rusos de esa época y las preocupaciones de los artistas del momento por representar a la sociedad de manera veraz y detallada.
La popular canción del dibujo animado "Antoshka" (Антошка) fue interpretada por Rafaela Carrá, junto a un coro de niños rusos, en su programa Millemilioni, emitido en 1981, en el que la artista hacía una gira mundial visitando varias ciudades, entre ellas, Moscú para realizar presentaciones y coreografías en lugares emblemáticos de esas ciudades.
En San Petersburgo, cerca de la Fortaleza de Pedro y Pablo existe un pequeño monumento de historia curiosa. Se trata del Monumento a la Liebre (Памятник зайцу), que, aunque no reviste la importancia de otros monumentos y esculturas de la ciudad, su encanto reside en su sencillez y la leyenda que le conecta con los mismos orígenes de la ciudad.
El monumento se ubica junto al Puente Ioannovsky (Иоанновского моста), el acceso peatonal hacia la Fortaleza de Pedro y Pablo (Петропавловскую крепость), en la pequeña y emblemática isla de Zayachy o Isla del Liebre (Заячьего острова). Esta isla en el río Neva es, de hecho, el lugar donde en 1703 Pedro el Grande fundó la fortaleza, y con ella, la ciudad que se convertirá en la capital del imperio.
El monumento fue inspirado por una leyenda. Según la tradición popular, en uno de los frecuentes episodios de inundaciones que sufría el delta del Neva en los siglos XVIII y XIX, una pequeña liebre escapaba de las aguas embravecidas y, en su desesperación, saltó sobre la bota del mismísimo Pedro el Grande cuando éste desembarcó en la isla. Entre la fauna de la isla, abundaban las liebres. El zar interpretó el curioso acontecimiento como un símbolo de buena fortuna y protección y comenzó a referirse al lugar como Zayachy (Isla de la Liebre).
Otra versión similar de la tradición, dice que Pedro el Grande estaba regañando a los trabajadores y carpinteros de la construcción de la fortaleza por su lentitud. El animal, perseguido por un depredador, saltó directamente a los brazos del monarca, quien entonces perdonó a los trabajadores que regañaba en ese momento, riéndose del insólito incidente.
Sin embargo, el historiador local Mijaíl Ivánovich Pylyaev (Михаи́л Ива́нович Пыля́ев), en su obra “El Viejo Petersburgo. Historias de la vida anterior de la capital” (San Petersburgo, Ed. A. S. Surovin, 1887) (Старый Петербург. Рассказы из былой жизни столицы), informó que la isla tenía su propio nombre finlandés: Yenisari. No obstante, también existe la teoría de que el Yenisari (jänis-saari) finlandés, es en realidad jäänisaari, es decir, la Isla de Juan el Bautista (остров Ивана Купалы).
La escultura fue inaugurada el 8 de mayo de 2003, dentro de las celebraciones por el 300º aniversario de San Petersburgo y tras la restauración del puente Ioannovsky. Se encuentra frente a la Fortaleza de Pedro y Pablo, sobre uno de los troncos que protege del hielo los piulares del puente. Está realizada por el escultor Vladimir Petrovichév (Владимир Алексеевич Петровичев) con proyecto arquitectónico de Sergey Petchenko (Сергей Яковлевич Петченко), y fue concebida como una especie de homenaje artístico a una de las muchas leyendas urbanas que rodean la historia de la ciudad.
La figura tiene una envergadura de 58,0 cm de altura y está hecha de una aleación de siluminio, aluminio y duraluminio y la parte superior está recubierta de nitrito de titanio, unos materiales escogidos para resistir el clima de San Petersburgo.
La propia liebre tiene nombre propio popular: Arseniy (Арсений), en realidad un anagrama del nombre finés de la isla Yenisari.
Aunque pequeño, el Monumento al Liebre ha trascendido su tamaño para convertirse en una especie de amuleto urbano. Aunque comenzó como una suerte de competición de precisión, donde los participantes lanzaban monedas a la base, hoy visitantes y turistas suelen lanzar monedas al poste sobre el que se asienta la figura, con la creencia de que si la moneda se queda, el deseo que se pide se cumplirá. Efectivamente, se cree que Arseniy, el orejudo, concede deseos: se arroja una moneda sobre su pedestal, y si la moneda permanece en el montón cerca del monumento, el deseo se cumple.
Algunas fotografías de la Taiga en invierno.
El Cabo Dezhiov (мыс Дежнёва) es el punto más oriental de Rusia y por tanto de Asia. Se encuentra en el ókrug de Chukotka (Чукотский автономный округ), en la Península de Chukotka (Чукотский полуостров). Situado entre el Ártico y el Pacífico, conecta el mar de Bering (Бе́рингово мо́ре) y el mar de Chukotka (Чуко́тское мо́ре).
Se trata de una cadena montañosa aislada de cima plana de
hasta 740 m de altura, que cae abruptamente hacia el mar.
En las cercanías hay una colonia de morsas, junto con numerosas colonias de aves marinas. En las aguas costeras también habitan ballenas grises, orcas, focas y otras especies marinas.
El nombre que recibió primeramente este cabo fue East Cape (Cabo del Este), por el capitán James Cook. Sin embargo, en 1898, el cabo fue rebautizado oficialmente como cabo Dezhniov (мыс Дежнёва), reconociendo de esta forma a su descubridor, el navegante ruso Semión Dezhniov (Семён Ива́нович Дежнёв), primer europeo que lo avistó y dobló en 1648, en una travesía a lo largo de la costa norte de Asia, probado así, además, que Asia y Alaska no estaban conectadas.
En el cabo se alza un faro-monumento dedicado a Semyón Ivánovich Dezhnev, con forma de obelisco tetraédrico, ubicado a unos cien metros sobre el nivel del mar, construido entre 1954 y 1956. Este monumento sustituye uno anterior consistente en una gran cruz de madera de 15 metros, con una inscripción bilingüe en ruso e inglés: "En memoria de Dezhnev. Esta cruz fue erigida en presencia del Gobernador General del Amur, General Unterberger, por la tripulación del transporte militar "Shilka", bajo el mando del comandante, Capitán de 2.º rango Pell, y los oficiales del buque, el 1 de septiembre de 1910. Se invita a los marineros a apoyar este monumento". Fue derribado en 1928 por las autoridades soviéticas.
El monumento actual exhibe el busto de bronce del explorador, colocado en un pequeño nicho en una de sus caras, que fue obra de la escultora Zinaida Bazhénova (Зинаида Васильевна Баженова). Bajo el busto, una placa de hierro fundido lleva la inscripción: "Semyón Ivánovich Dezhnev. Nacido alrededor de 1605, fallecido en 1672" (Семён Иванович Дежнёв. Родился около 1605 г., умер в 1672 г). Las caras laterales del monumento, revestidas con virutas de mármol, contienen placas con inscripciones que relatan la travesía del navegante ruso: desde el río Indigirka (Индиги́рка) hasta el Alazeya (Алазе́я), de allí al Kolymá (Колыма́) y finalmente al estrecho.