Una bebida no alcohólica (o casi, depende de su elaboración) bastante popular en Rusia es el Mors (морс). Se trata de una especie de refresco elaborado a partir de un zumo de bayas: grosellas, arándanos, moras, frambuesas, etc. (o mezcla de dos o más), diluido en agua y endulzado con el añadido de azúcar o de miel.
Se puede elaborar de forma simple, presionando las bayas y diluyendo y azucarando el jugo obtenido, listo para consumir tras haber sido enfriado, o dejando fermentar el jugo -para obtener un poco de alcohol- y siguiendo el mismo proceso. Otras formas implicarían la obtención del refresco mediante la cocción de una mezcla del jugo y los hollejos de las bayas con azúcar o miel, o el añadido de zumo de limón.
El resultado final es una bebida de color rojo bastante intenso y un sabor dulce y refrescante, que puede presentarse con un poco de limón, naranja o incluso un par de hojas de menta. Además de consumirse tal cual, puede utilizarse para preparar cócteles y combinados alcohólicos de diverso tipo.